“el cáncer olía”

Hoy leo la lenta y pausada narración que Jorge Martínez Reverte hace sobre la muerte de su madre. Un pellizco en la garganta cuando sabes que las líneas que recorres de izquierda a derecha no son literatura. No es ficción.

En realidad, estaba ya a la espera de que se cumpliera la atroz certeza que se había instalado en su ánimo. Y pedía, con insistencia, en sus momentos de lucidez, que le abrieran la ventana, que el cáncer olía. No podía soportar que ese olor se instalara en su entorno, que lo percibieran los que se acercaban a su almohada para darle un beso en la frente. Sus hijos pensaban que su madre olía igual de bien que siempre, y se creían que le daban el mismo beso de siempre, aunque, en casos así, un beso cambia su naturaleza y se torna temeroso, leve. 

Fue el elegido por su madre para que le garantizara una muerte digna y sin sufrimiento, le hizo prometer que no consultaría a sus hermanos ya que era una decisión que ella tomaba con total libertad. Han pasado 15 años y la familia Martínez Reverte revive la muerte de su madre públicamente: 

Los demás coincidieron en que sería duro, pero que sería bueno recordar su historia, la de Josefina, para que muchos ciudadanos meditaran sobre lo que significa una acción así. Decidieron romper el tácito pacto de silencio que una vez hicieron, y violar el carácter íntimo de su pequeña historia, para enviar a quien pudiera llegar una reclamación de piedad y de decencia.

(negritas y enlace míos) 
Madelaine Z. 
se abre la veda 

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se abre la veda

porque las vidas se convierten facilmente en historias…

Esta mañana cuando he encendido la tele, he visto que por fin, el debate sobre la muerte de Madeleine y por ende la eutanasia, se ha abierto. Sin embargo, me da la sensación que girará más en torno a la figura de la periodista que estuvo presente el día de su muerte y de si lo suyo es una muerte, además de programada, mediática.

Este tipo de actos es necesario hacerlos públicos y mediáticos-no convertirlos en circos- para que se tomen las medidas oportunas. Aunque ya el PSOE dijo, a pesar de ser una de sus promesas electorales, que en esta legislatura no debatiría sobre la eutanasia en la Cámara.

Madeleine Z.

Leo en ElPais.com la historia de Madelaine Z.

Iban a vivir un momento intenso, emotivo. Excepcional. Pero no ilegal, en opinión de DMD. La ley española (artículo 143 del Código Penal) castiga con la cárcel a quien induzca al suicidio o coopere “necesariamente” con él, es decir, con medios imprescindibles para que el enfermo muera, como proporcionar fármacos para un cóctel letal o recetas, según DMD. En este marco legal, la asociación facilita desde julio de 2006 a los socios con más de tres meses de antigüedad una Guía de autoliberación elaborada por médicos y revisada por juristas del grupo. Se trata de información ya publicada o que se puede hallar en Internet para procurarse una muerte digna con diversos métodos, entre ellos mediante una mezcla de fármacos. “El suicidio es impune en España, y dar información también lo es”, señala el documento. DMD mantiene que, en ningún caso, induce al suicidio y ofrece a los socios acompañar sus últimos momentos con voluntarios. Madeleine aceptó.

Y leo en JabalíDigital

Será que necesitamos convertir las historias reales en ficción para que se genere un debate social

quién quiere ser el nuevo Amenábar