a plastilina

Me escondo bajola cama

y cierro los ojos,

no deseo mirar,

ni tampoco escuchar.

Me imagino agarrada

a la atalaya,

desde ella pretendo divisar

lo que tras la torre

existe.

Me contaron

que la carretera es

de barro

y que las aceras

simulan ríos de bravas

aguas que arrastran

a su paso.

Los coches son de

plastilina y

su olor

inunda los espacios

de las casas,

penetra por las ventanas

dejando un fétido hedor

que deja atontado

a todo aquel que lo percibe.

Es el somnífero perfecto

para el pueblo.

Hace de guía;

qué camino coger,

lo que puedes y

debes sentir,

en qué gastar tu dinero.

La ciudad se ha hecho

de noche

y comienzo a descender

de la atalaya,

no he conseguido ver nada:

pequeños puntos amarillos

que parpadean sobre el negro.

Estoy en un lugar oscuro.

Tengos los ojos cerrados.

Entre mis manos, manipulo

un trozo de mi infancia,

mi casa

también huele a plastilina

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Cuentos kosovares. Diario documental [2]

Pensar Kosovo en Kosovo [sábado 18 a agosto]

Kosovo es destructiva. Un lugar imposible de entender. Ciudades divididas por un puente; calles aisladas de serbios en un pueblo albanés; calles de albaneses entre mayoría serbia. Todo es provisional. Todo está en stand bye contínuo. Así desde hace 8 años.

En estos días he escuchado muchas cosas de Kosovo y la gente que la habita [serbios, kosovares, albaneses, romas, ashkalis, ejércitos de funcionarios y militares internacionales…] y todos parecen estar de acuerdo con la última reflexión de la conversación entre Nico y la Madre Antusa [líder ultranacionalista serbia, regenta el Monasterio de Goriok en la región de Istok custodiada por la KFOR española], de que los Balcanes es una zona de fracasados y perdedores.

En Kosovo no hay otra paz que la que te ofrece sentarte en un café  y olvidarte del mundo que te rodea mientras tomas un chupito de rakia [aguardiente de ciruela o pera], un café turco o  una cerveza Peja. En Kosovo no hay paz, siempre pendiente del lado en el que te encuentras. Aquí eres serbio o kosovar, no hay de otra.

Hasta los vicios tienen denominación de origen: el tabaco, las cervezas, las mujeres. ..

En Kosovo reinan los cuervos, pero también el ladrillo. Kosovo en construción.

Kosovo es rural, incluso sus ciudades más importantes como Pristina, Mitrovica o Istok. Da la sensación que Kosovo ya era así antes del conflicto del 99.

Kosovo no tiene bandera, pero sí matrícula propia. Kosovo país de nadie. Kosovo el Jerusalén de los serbios. Kosovo un eterno conflicto. Kosovo es un estado de ánimo. Un Makondo sin surrealismo mágico. Es el País de Nunca Jamás pero sin su Peter Pan.

Kosovo se contradice, se reafirma y se niega.

Kosovo se autodestruye.

Cuando llueve en la capital también huele a tierra mojada, en su barrio azul, donde los edificios de Naciones Unidas se erigen con grandes cristaleras. Kosovo es un reflejo.

Los Cuentos kosovares iban a comenzar con un “aquí, en Kosovo, todo es posible”. Ni 1000 años conseguirían hacerme enterder Kosovo.

Cuentos kosovares. Diario documental [1]

 a modo de aperitivo…

C0ntianuamos de viaje.

Siento no poder cumplir lo prometido de la serie de cuentos Kosovares, pero esto se esta convirtiendo en una ventura en toda regla. El sindrome del viajero ha hecho estragos en nuestros estomagos occidentales, pero fuertes como toros, continuamos con nuestras ganas adelante.

El planning que tenia preparado para el documetal nos lo hemos tenido que saltar a la torer: tres dias con los soldados espanoles en Base Espana en la ciudad kosovar de Istok (teniamos previsto estar dia y medio), los dias se van agotando y cada vez queda menos tiempo para entrevistar a gente.

Demasiada informacion para asimilar en tan poco tiempo y poder hacer una reflexion. Solo se que durante este viaje vivire Kosovo y a la vuelta tocara ‘pensar Kosovo’.

vacaciones

Desde hoy hasta el próximo 2 de septiembre estaré de vacaciones. 2 destinos muy diferentes. El primero y hasta el próximo 23, es Kosovo, en compañía de el oyente nos embarcamos en una aventura junto a nicoinkosovo que no sabemos cómo acabará.

Si es posible, continuaremos con la saga de cuentos iniciada por abrelatas: cuentos rusos y cuentos chinos. Lo nuestro serán “Cuentos kosovares. Diario Documental”. Lo mismo aquí, aquí y casi seguro, aquí

Después, destino al Sur en compañía de la familia y los amigos.

En mi ausencia, portense bien.

Gondry’s Cube

Descubrí quién era Michel Gondry en el Encuentro de cortometrajistas del ZEMOS98_6 como uno de los principales exponentes del grupo de directores que realizaban videoclips de autor junto a Spike Jonze y Chris Cunningham. Artistas como Aphex Twins, Björk, The White Stripes, Daft Punk, Chemical Brothers, Kylie Minogue, Radiohead, Massive Attacks, Madonna, Portishead o Fatboy Slim entre otros muchos tienen en su haber algún videoclip de estos magos del audiovisual.

Y magia es lo que descubrí en la historia de Clementine con Joel en Olvídate de mí [Eternal sunshine of the spotless mind], el largo que Gondry realizó en 2004 con la enigmática música de Jon Brion.

Clementine and Joel

Este año, nuevos adacadabras con La ciencia del Sueño [The Sciencie of Sleep], una película, que cómo me dijo bl_, se podía apreciar la ausencia de los retorcimientos de Kaufman. Magia pura. Artesanía. Gondry en estado puro.

Stéphane et Stéphanie

Y anana, nos enseña cómo Gondry se empeña y es capaz, incluso, de hacer mágia en el mundo al revés :

aquí, la solución del enigma. El audiovisual, el montaje… un puzzle de infinitas piezas, infinitas posibilidades. Un gran cubo de Rubik.

c’mon!

 72-expo-hoppek.jpg

Boris Hoppek

El Baluarte de la Candelaria de Cádiz acogerá desde hoy hasta el próximo 23 de septiembre la exposición del artista alemán Boris Hoppek, 86 negritos, una ácida reflexión sobre la inmigración

Disparar con tirachinas sobre la imagen de un negro o repatriar a ilegales mediante un cañón que apunta a África, cuyas municiones son cabezas de inmigrantes, son algunas de las actividades que se podrán realizar en las instalaciones interactivas de la sarcástica exposición ’86 negritos’.
 
La provocativa muestra, en el Baluarte de Cádiz del primero de agosto hasta el 23 de septiembre, escenifica una crítica ácida sobre la inmigración en España. Los protagonistas son muñecos de trapo elaborados por el maestro de ‘la costura de estilo libre’ Boris Hoppek.”
 
Sí, este artista es el creador de los bimbos del anuncio de Opel Corsa
 
 
c’mon!