[Gaza] “Sáquenos de aquí”

RNE ha hablado hoy con María Velasco, la española que se encuentra atrapada en Gaza. Después de escucharla, me cuesta trabajo remontar y hacer una reflexión sobre la situación que está viviendo ella y su familia. Sin embargo, el testimonio de María me ha desgarrado, el testimonio de una persona que ha sido capaz de acercarme al espanto que se está viviendo en Gaza.

aquí la entrevista

Blog de María Velasco

Israel y Palestina en los medios de comunicación

El video de la concentración contra el asedio a Gaza, ayer en Gijón,  se puede ver en Periodistas en Guerra

Doce reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación:

1. En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama “represalia”.

2. Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama “terrorismo”.

3. Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama “legítima defensa”.

4. Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama “reacción de la comunidad internacional”.

5. Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo “secuestro de personas indefensas”.

6. Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama “encarcelamiento de terroristas”.

7. Cuando se menciona la palabra “Hezbollah”, es obligatorio añadir en la misma frase “apoyados y financiados por Siria y por Irán”.

8. Cuando se menciona “Israel”, está terminantemente prohibido añadir: “apoyados y financiados por los EEUU”. Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.

9. En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: “Territorios ocupados”, “Resoluciones de la ONU”, “Violaciones de los Derechos Humanos” y “Convención de Ginebra”.

10. Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre “cobardes” que se esconden entre una población civil que “no los quiere”. Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: “cobardía”. Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama “acción quirúrgica de alta precisión”.

11. Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los árabes. Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los árabes para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama “neutralidad periodística”.

12. Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, “terroristas antisemitas de alta peligrosidad”.

gritemos basta al genocidio en Palestina

Mientras escucho el discurso vano y vacío del rey y de la ministra de Defensa en el Palacio Real, en el que piden la manida paz mundial, espero la condena firme, clara y con todas las letras al ataque en Gaza.

Me hago las mismas preguntas que Patricia Simón:

Pero qué pasaría, por ejemplo, si, ¿puesto que los medios están tratando este tema con una equidistancia además de injusta irracional, hiciéramos un apagón de consumo informativo? ¿Qué pasaría si no compramos periódicos, si no visitamos las páginas webs de los periódicos españoles durante determinados días, si no vemos los informativos ni encendemos la radio? Entonces, quizás sí, les estaríamos enviando un mensaje claro a los medios y, a través de éstos a los políticos. ¿Qué pasaría si exigimos la retirada de la Embajada Israelí del territorio español? ¿Que pasaría si, una vez a la semana nos manifestamos ante los Ayuntamientos exigiéndoles que se posicionen? ¿Qué pasaría si de repente fuésemos nosotros los que asediásemos a los poderes públicos? Sabemos hacerlo perfectamente porque ya lo hicimos con motivo de la guerra de Irak. Podemos hacerlo porque España, frente a otros países, es pro-palestino mayoritariamente. Nos llamarán antisemitas, porque para algunos, esa es siempre la respuesta esclarecedora, la sentencia definitiva.

Un genocidio que nos lleva al pasado, a muchas otras matanzas de civiles, a otros muchos sinsentidos, a otras muchas mentiras para justificar la matanza. Queremos saber lo que pasa y para ello, necesitamos que los profesionales de la información puedan hacer su trabajo.

Las razones esgrimidas por el Gobierno y el Ejército son cuando menos sorprendentes. Algún portavoz militar apuntó que no les agradaba, por sesgada, la cobertura que ofrecen los medios de comunicación. Pero otro argumento se afianza: la seguridad de los propios periodistas. Probablemente porque esta agresión a Gaza es de una virulencia desconocida en décadas en Palestina, el riesgo sea mayor. Pero más bien parece tratarse de que los periodistas vivan la guerra desde el lado israelí. En efecto, una pléyade de reporteros abarrota estos días Sderot, donde los cohetes de las milicias palestinas impactan a diario. También hay peligro en Sderot.

La guerra censurada, elpais.com